CAFÉ LITETARIO DE REBECA ARACIL PRESENTA A LA ESCRITORA "ÚNA FINGAL"
El Cristo de los Villeros volverá
Zitto cantó al Cristo de los Villeros su canción
y la melodía, resucitó al hijo de Dios.
Los caminos no están vacíos,
¡el Cristo de los Villeros, regresó!
Recorre los cuatro puntos cardinales,
harto de tanta adoración en los altares.
Porque unas lágrimas de sufrimiento
removieron tanto sus adentros
que decidió abandonar el templo.
En puro harapo habló un villero:
"Señor, pa mí no quiero dinero,
ni salud pa mí, tampoco quiero".
Sólo de tu gracia deseo
(ya que del altar bajaste),
dejá en los caminos,
de amor y paz tu mensaje,
que la cosa va mal, con tanto egoísmo,
ya no queda na de humanidad.
Los camellos por el ojo de la aguja
siguen sin conseguir entrar,
pero los ricos,
¡ay, señor ¡
entrar y salir, todo lo consiguen con pagar.
Los villeros en puro hambre,
tirados en la calle entre el barro,
buscan en las basuras el sustento
mientras los ricos, entran y salen del templo.
¡Ay, Cristo de los Villeros ¡
regresa a los caminos, sana con tu palabra,
cura este eterno sufrimiento,
que el pobre no necesita misas,
quiere esperanza, calor, alimentos.
Mira que todavía tus sandalias tenemos
y en las manos de tanto trabajo
las heridas de tus clavos se quedaron,
el sudor de la frente no da para pan
olvidaron las palabras de tu Padre,
así sin más.
Cristo de los Villeros en mi chabola
tenés cobija, pan duro,
y este corazón puro.
Te acompañaré por las esquinas,
aliviarás a mendigos sin esperanza,
a Magdalenas con hambre,
nada tienen, vendieron toda su carne,
así de dura es su vida.
Cristo ayúdalas,
que nadie el alma les pueda comprar.
Cristo de los Villeros
vive con los que te queremos.
Santiago Cerro García, 4 de diciembre de 2021. Copyright Santiago Cerro García.
Un poema de Jesús Lizano
Mi madre decía: a mí me gustan las personas rectas
A mí me gustan las personas curvas,
las ideas curvas,
los caminos curvos,
porque el mundo es curvo
y la tierra es curva
y el movimiento es curvo;
y me gustan las curvas
y los pechos curvos
y los culos curvos,
los sentimientos curvos;
la ebriedad: es curva;
las palabras curvas:
el amor es curvo;
¡el vientre es curvo!;
lo diverso es curvo.
A mí me gustan los mundos curvos;
el mar es curvo,
la risa es curva,
la alegría es curva,
el dolor es curvo;
las uvas: curvas;
las naranjas: curvas;
los labios: curvos;
y los sueños; curvos;
los paraísos, curvos
(no hay otros paraísos);
a mí me gusta la anarquía curva.
El día es curvo
y la noche es curva;
¡la aventura es curva!
Y no me gustan las personas rectas,
el mundo recto,
las ideas rectas;
a mí me gustan las manos curvas,
los poemas curvos,
las horas curvas:
¡contemplar es curvo!;
(en las que puedes contemplar las curvas
y conocer la tierra);
los instrumentos curvos,
no los cuchillos, no las leyes:
no me gustan las leyes porque son rectas,
no me gustan las cosas rectas;
los suspiros: curvos;
los besos: curvos;
las caricias: curvas.
Y la paciencia es curva.
El pan es curvo
y la metralla recta.
No me gustan las cosas rectas
ni la línea recta:
se pierden
todas las líneas rectas;
no me gusta la muerte porque es recta,
es la cosa más recta, lo escondido
detrás de las cosas rectas;
ni los maestros rectos
ni las maestras rectas:
a mí me gustan los maestros curvos,
las maestras curvas.
No los dioses rectos:
¡libérennos los dioses curvos de los dioses rectos!
El baño es curvo,
la verdad es curva,
yo no resisto las verdades rectas.
Vivir es curvo,
la poesía es curva,
el corazón es curvo.
A mí me gustan las personas curvas
y huyo, es la peste, de las personas rectas.
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Un poema de Jesús Lizano
LAS PERSONAS CURVAS
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Momento mate, reflexión,
ceremonia de buscar en la memoria
esos momentos de abril,
cuando con 14 años creía ser feliz.
¡Ay mate, deja en mis sienes de nieve,
el recuerdo del tórrido verano!
Ahora, que tan solo estoy,
sin una caricia, sin piel que recorrer,
la boca, sin besos,
amarga de sabor a hiel.
¿Cuándo volverá una boca
a regalarme su miel?
Fue en verano,
un pueblito, en verano,
un baile, de verano,
un amor, de verano.
La banda terminó de tocar lo suelto,
las luces, bajan intensidad,
ahora suena lo agarrao.
Entonces, entre la gente te vi,
no recuerdo bien si fuiste tú
o acaso yo te lo pedí.
¿Reina, bailamos?
Claro, dijiste, si el rey eres tú.
¡Que sensación!
Tus brazos colgados a mi cuello,
tu cabeza, sobre mi pecho,
y tu rubia melena
que aun guardo en el recuerdo.
Mis manos, acariciaron tu espalda,
bajando hasta tus caderas,
tan intenso el deseo era.
Dicen que es verdad, que se oye hablar
en las noches cuando hay luna en las murallas…
La música, el ritmo de tus caderas,
calor de corazón, universo de pasión,
enamorado del amor,
siempre, tuve mucha imaginación.
Todos dicen que de noche está la Alhambra
embrujada por el moro de Granada…
Cuando la canción terminó,
también ese amor de verano
sin saber cómo, desapareció.
¿Realidad o ficción?
¿Invierno o verano?
Cuando el sol se va se le escucha hablar,
paseando su amargura por la Alhambra,
recordando
y llorando por Granada….
Autor: Santiago Cerro García copyright. Castilla-La Mancha 6 diciembre 2021