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ESCUCHA EL AUDIO DE PROBLEMAS DE SOLEDAD.
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Adulto o pequeñín, saborea las sutilezas del inimitable Mulá Nasrudín.
9 Problemas de soledad.
9 PROBLEMAS DE
SOLEDAD.
Algo asustó a Mulá
Nasrudín cuando iba caminando por una carretera. Se tiró dentro de una cuneta y
luego empezó a pensar que el susto que se había llevado había sido de muerte.
Al cabo de un rato le
entró mucho frío y mucha hambre. Caminó a casa y le contó a su mujer la triste
noticia, y regresó a su cuneta.
Su mujer, sollozando
amargamente, acudió a los vecinos en busca de consuelo:
- Mi marido está
muerto, tendido en una cuneta.
- ¿Cómo lo sabes?
- No había nadie que
le viera, así que tuvo que venir y decírmelo él mismo, pobrecito.
ESCUCHA EL AUDIO DE ¿CUENTO?
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¿CUENTO?
A Rox Martínez Cabezas
y José
María Andreo
por crear microrrelatos
engrandeciendo al
género.
No comprendía el
porqué de tanto cariño, no me explicaba cómo ahora todos mis hijos me amaban,
cuando en el divorcio ni un dedo por mí movieron, no comprendo que fueran tan
crueles al votar el sí a mi injusto exilio familiar, a tener que abandonar mi
casa, mis sueños, lo más preciado, mi hogar...
Sin embargo, todo cambió cuando la Primitiva a mi vida abrazó.
Ahora sí me visitan, me besan, me miman, me llaman papi...
Aunque, lo del otro día, la verdad, un poco sí que me
mosqueó. Sucedió en la reunión familiar del fin de semana, cuando empezaron a animarme
con grandes gritos y unas palabras que nunca olvidaré: Papá corre ves allá, al
túnel, busca el final, busca el final, busca la luz dentro del túnel.
Si no hubiera sido porque me quedé pensativo y parado, un
tráiler de SEUR me hubiera arrollado...
Ya me lo decía mi abuela, aquí cuando tienes dinero, el que
no corre vuela….
Autor y locutor: Santiago Cerro, el Gorrión de las Ondas.
ESCUCHA EL AUDIO DE SATISFECHO.
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Adulto o pequeñín, saborea las sutilezas del inimitable Mulá Nasrudín.
8 Satisfecho.
8 SATISFECHO.
Nasrudín se mudó a
una nueva casa.
El cartero llamó y
dijo:
- Espero que esté
usted satisfecho con los repartos del correo.
- Más que satisfecho
-dijo Nasrudín-, y, de hecho, a partir de mañana puede usted doblar mi pedido.
ESCUCHA EL AUDIO DE PROGRAMA DE PABLO G. DEL AMO SEGUNDA PARTE.
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Si tenéis problemas para abrir el audio os mando el enlace a utilizar:
https://drive.google.com/file/d/13gzJHxBQUAUP_cGl_cFroS9GV_l8rCnj/view?usp=sharing
13 Programa de Pablo G. del Amo segunda parte. Blog Montando a la vida.
DON SANTIAGO DE LA MANCHA
Programa de Pablo G. del Amo segunda parte. Blog Montando a la vida.
. En el libro de Manuel Hidalgo, Pablo G. del Amo montador
de sueños, está la parte titulada Historias de un superviviente, preciosa por
el contenido y el continente, están las letras tan bien ligadas que crean de la
historia una bella narración. Vamos a disfrutar de este especial y único relato
de la vida del montador de sueños…
HISTORIAS DE UN SUPERVIVIENTE
I
Te ves en el Montija (hoy Condado), de muy pequeño, un
jueves, que no había colegio, por la tarde. La entrada te costaba, poco más o
menos, treinta y cinco céntimos. Por ese precio te daban también un bocadillo
de jamón (a duro estaba el kilo) en una barrita de pan de Viena y una gaseosa
con una bola de tapón que había que empujar para adentro con el dedo para dejar
pasar el líquido y beber. Todo ello iba envuelto en un papel de seda blanca.
Aquellas tardes de jueves fueron el comienzo de tu afición por el cine. Echaban
películas de vaqueros, de caballistas, de Buck Jones, de Tom Mix, de Fu-Manchú,
de policías y ladrones. Casi siempre norteamericanas, subtituladas en
castellano. También ibas a los cines de verano, que no eran una moda, sino un
modo de divertirse y estar al aire libre. Will Rogers, el granjero, Judy
Canova, tan cómica, Eddie Cantor, el hombre-ratón. Lo que no soportabais los
chicos de tu edad eran las películas de amor. Un tostón. Ni teníais edad ni
eran tiempos para el amor.
IV
No conociste el mar en las mejores condiciones, francamente
no, Pablo. Ibas en tren, camino de Tarragona, donde habías de coger un barco
con destino a la Unión Soviética, a Rusia, como hemos dicho siempre los que
nacimos en la España de Franco. Socorro Rojo Internacional había organizado la
expedición, para sacar del Madrid acosado el mayor número de niños. Os
concentraron en una iglesia de la calle Ayala. Un día y toda una noche bajo el
estupor de un bombardeo. Erais unos sesenta niños, todos con un cartelito
prendido a la ropa en lugar visible con un imperdible, donde venía vuestro
nombre y vuestro destino. Todo era lloros y gimoteos, porque vuestros padres,
con el alma partida pero haciéndose los fuertes, se habían despedido ya de
vosotros al dejaros en la iglesia. Tú eres muy llorón, Pablo. Tú, sueles
decirlo, has llorado muchísimo. En aquellas horas apretabas los dientes y
procurabas comportarte serenamente. Tu padre te había pedido entereza, te había
educado para dar ejemplo, desde pequeño, de madurez y civismo. Os dieron de
comer mantequilla rancia con pan y os montaron, por fin, en unos autocares. Con
todos vosotros, la camarada Pilar, la señora aquella del guardapolvo blanco.
Hicisteis noche en el ayuntamiento de Villatobas, donde no había ni camas ni
comida. Y de allí a Alcázar de San Juan, donde tomasteis un tren para Valencia.
Os tenían preparado un modesto agasajo en un café, un poco de desayuno antes de
tomar otro tren. Eráis, digo, unos sesenta niños, llorosos, sucios porque no
habíais visto agua y jabón en todo el trayecto, algunos con catarro, o dolor de
cabeza, o mareo, o diarrea, con las caras pegadas al cristal de las ventanas.
Así, de improviso, a la altura de Benicasim, viste el mar. En qué malas
condiciones, Pablo, viste por primera vez el mar, con lo bonito que es ver el
mar con ojos que puedan apreciar tanta belleza, con ojos que no estén tristes
de tanto mirar el dolor de dentro. El mar, tú sabes, símbolo de libertad, de
plenitud. Mar de lágrimas para ti y para otros niños como tú. Unos sesenta.
ESCUCHA EL AUDIO DE ADIÓS TÍO MARIANO.
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De la comedia SI HAY AMOR, escrita por Rubén García Cebollero.
Gracias Rubén por abrir
tu corazón
compartiendo un
recuerdo
tan bello de esa
persona
que está con nosotros
aunque no en cuerpo.
“ADIÓS, TÍO MARIANO”
En Angüés,
donde doblan a muerte las campanas,
no hay tomate no hay huerto no hay racimo
no hay rincón de la casa
que no llore por ti, por tu descanso,
lentas lágrimas secas.
Este loco sofoco que trae mayo
en el viento deshace todos tus calendarios,
las cenizas de un mundo que se ha ido,
pero deja tu huella como un surco en el campo,
como el sudor agrícola que nutre el terco trigo,
como un trago de vino que tiembla en la garganta.
Como el pueblo inundado de lágrimas y lágrimas y lágrimas
que en silencio acrecientan nuestra pena,
el llanto donde todo silencio, toda humilde palabra,
nos deja siempre imposible consuelo
del dolor conocido, la compartida nada,
que nos besa y abraza, que nos marca y ahoga
la existencia cruel
y la memoria.
ESCUCHA EL AUDIO DE CHISMES.
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Adulto o pequeñín, saborea las sutilezas del inimitable Mulá Nasrudín.
7 Chismes.
7 CHISMES.
- Mulá, tu mujer es
una tremenda chismosa. Visita a todos en el pueblo y chismorrea todo el rato.
- No me lo creo. De
ser así, seguro que de vez en cuando habría pasado por mi casa para chismorrear,
¡y nunca lo ha hecho!